Sunday, April 27, 2008

aikido en parque japones, despues de practicar todo un dia.


Sensei Hitohiro Saito, iwama ryu, aikido tradicional

Sensei Christian Tissier shihan, aikido aikikai, oficial

Wednesday, October 24, 2007




Esta es la foto de mi ( al centro a la derecha) en el seminario de Saito Soke de la dento iwama shin chin aiki shuren kai aikido. Yo soy el unico representante de mi club Taiyoo no kokoro en ese seminario, los demas pertenecen a otro club (kreo que se llama "shidare sakura dojo", de sensei oscar Ubilla). Yo como siempre, fiel a mi dojo y al aikido, fui en representacion del club.
Si algo tenian los samurai era su fidelidad hacia su señor, alli estaba encarnada dos de las virtudes del aikido: Makoto (sinceridad absoluta) y Chugo (deber y lealtad). A pesar de las crisis que existian, los samurai se mantenian fiel al camino elegido, por que se sentian seguros de su eleccion, y resistian los embates ayudando a su señor a salir de ellos. Es más, dentro de su credo, los samurai solo se sentian confiados de sus decisiones y no de sus amigos, solo los amigos traicionan: "no tengo amigos, yo hago de mi mente mi amiga". Asi aprendio la leccion Saito Sensei, cuando despues de dar toda la vida enseñando junto a su padre las artes del aikido, nadie le reconocio sus enseñanzas y su tiempo, y los mismos alumnos a los que enseño se separaron y blasmefaron en su contra. Bueno, son cosas de la vida


Con respecto al seminario mismo, sensei saito enfatizo mucho la importancia de la estructura corporal, el hanmi correcto para realizar la tecnica. Me corrigio la postura del bokken. Enfatizo en los ejercicios basicos, y en las tecnicas basicas, tanto en kinonagare como en gotai. La practica de armas fue en el parque de quinta normal, al aire libre, con una garuga persistente a las 9:15 de la mañana. Luego entrenamiento en un gimnacio de yungay. Al otro dia la practica comenzo a las 9:30 de la mañana en el gimnacio. Estuvo centrada en las posturas basicas en kinonagare.
Tengo que destacar la simpatia de Sensei Saito, muy bromista, muy distinto a como me lo imaginaba, compartio sus recuerdos con el fundador, cuando era niño, explico su separacion de aikikai y la creacion de su federacion. En fin fue un exelente seminario, ojala que se vuelva a repetir, por el conocimiento que adquiri, impagable.

Saturday, April 28, 2007

La psicologia del aikido
Artículo de la fundación asciende.
Psiología del Aikido
Por: George S. LedyardTraducción: Katalin Nemeth (voluntaria)

Son muchas las personas que ya conocen el Aikido, un arte marcial no violento de origen japonés que permite la autodefensa sin proporcionar daños serios al atacante. No obstante, son pocos los que saben que el fundador de Aikido, Morihei Ueshiba concibió el Aikido como un medio de transformación personal y, por consecuencia, una manera de mejorar el mundo.
Es muy interesante ver un mecanismo que hace que un arte marcial promueva la Paz. Es común escuchar decir a la gente que el Aikido es el Zen en movimiento. Pero sin practicar Aikido es difícil comprender qué significa en realidad esta afirmación. Usualmente el Aikido se practica a través de movimientos en pareja, en la que una de las personas es designada como el atacante (o la persona que inicia la interacción) y la otra como defensor (o la persona que intenta armonizar con la energía del atacante, redireccionarla y resolver el conflicto poniendo al atacante en una posición desde la cual ya no puede seguir atacando). Aún así, lo anterior no se inscribe dentro de un marco de competencia. Más bien, la práctica de Aikido es completamente cooperativa. Cada uno de los practicantes intenta actuar a partir de un compromiso total con su papel, de manera de facilitar la práctica conjunta.
Pero, ¿qué es lo que hace que semejante práctica tenga un efecto transformador? Uno de los elementos es la naturaleza misma de la interacción en el Aikido. El papel de cada practicante requiere que éste se concentre por completo en mantenerse "conectado" con el centro de la otra persona. En otras palabras, después del ataque inicial ambos se proponen a experimentar la totalidad del movimiento y de la energía de la técnica de no resistir al otro. Si cada uno pone toda su atención en armonizar con la energía del otro, entonces ¿quién domina la técnica?
Éste es el aspecto meditativo de la práctica de Aikido. Nada puede ser forzado o la interacción se quiebra y se convierte en algo mecánico. La verdadera no-resistencia requiere 'dejar ir' muchas de las inseguridades creadas por el propio ego y que son causantes de muchos conflictos. En la meditación Zen uno no logra la paz mental reprimiendo los pensamientos externos, sino toma conciencia de éstos sin 'engancharse'. De la misma manera, en el Aikido uno no se 'engancha' con la fuerza de un ataque sino, más bien usa movimientos naturales que permiten soltar esa fuerza y lograr un nuevo balance en el que el conflicto intrínseco se resuelve. En palabras de un maestro de meditación "No puedes parar las olas, pero puedes aprender a surfear".
Los movimientos de Aikido reflejan los movimientos y energías esenciales de la naturaleza. Y es en este punto donde encontramos otro aspecto de la práctica de Aikido que propicia la transformación personal. La psicología Jungiana dice que no somos una sola y unificada persona, sino una serie de personalidades o egos, siendo algunos de éstos conscientes y otros inconscientes o repudiados. Mejorar la salud mental implica un proceso de integración de estos aspectos, muchas veces en conflicto, en 'una sola persona' consciente de los diferentes lados de su propia naturaleza.
Nuestros egos repudiados habitualmente conllevan nuestros aspectos socialmente inaceptables o que no encaja con nuestro yo primario, que es lo que mostramos hacía el mundo externo. Es por eso que muchas veces se les refiere como nuestro 'lado oscuro'. En gran medida una terapia consiste en tomar conciencia de este lado nuestro y reconocer que la energía allá contenida es también parte de nosotros mismos.
Las técnicas de Aikido son diseñadas para ser ejecutadas sin causar daño en el otro, al margen del hecho que las energías que uno canaliza son tanto benevolentes - por ejemplo un chorro de agua o una brisa refrescante - como potencialmente destructivas - como un maremoto, un huracán o un tornado. Ambas son naturales, pero bien podríamos decir que representan los lados claro y oscuro de la Naturaleza. Así, en el contexto de la práctica de Aikido uno puede expresar su lado oscuro e integrarlo con el lado claro de una manera segura, pero que no implica reprimir o repudiar la energía del lado oscuro.
Una persona que le tiene miedo a su propia ira reprimida y relegada a nivel subconsciente, puede soltar esta energía repudiada por mucho tiempo sin peligro dado que la naturaleza de la práctica permite hacerlo en una forma segura y en dosis controlables. Un alumno con infancia caótica e impredecible puede haber desarrollado una personalidad primaria controladora, intentando lograr cierto nivel de certeza, y por ende seguridad, en su ambiente. La práctica de Aikido no sólo contribuirá a que esta persona supere su necesidad de 'control' sino incluso le enseñará que la verdadera seguridad no está en tratar de controlar lo incontrolable.
El Aikido se trata de lograr un balance, tanto psicológico como físico, entre nuestros diferentes lados. Nos pide darles vuelta a los bloqueos que nos afectan en todos los ámbitos de nuestras vidas. El fundador del Aikido anhelaba que suficientes personas descubrieran su arte porque de esta manera las sociedades y el mundo también serían mejores. Tal como los individuos, cada sociedad tiene su lado primario y repudiado. Mientras más miembros de la sociedad tengan mayores niveles de conciencia, inevitablemente comenzarán a incrementar la conciencia colectiva y permitirá trabajar en ella.

Friday, February 16, 2007





































Thursday, January 25, 2007




Mario, Eduardo y Rodrigo despues de la practica.
Un poco transpirados debido al calor de la tarde y la practica.
Dan ganas de ir a tomar una cervecita!!!!.












Marcos "zadazat" y javiera (en el fondo) en el Aikikai de Santiago durante el seminario de invierno. Esa noche pusimos a prueba nuestro lado samurai cuando la noche se acerco a los 0º y dormimos ahi mismo en el dojo.

Seminario de Sensei Tristan, de Portugal. En el centro, sin perder detalles de la tecnica, nuestro Sensei Eduardo "asaito".

Sensei Eduardo junto a Sensei Tristan. En la parte superior se aprecia el escudo de la shin shin aiki chureikan iwama ryu aikido y detras el altar shinto tradicional como lo solia adornar O´sensei y Saito Sensei padre. Al comienzo de la practica Sensei Tristao hacia un ruego en japones que llenaba la atmosfera de mucha espiritualidad, distinta a la acostumbrada.

Monday, January 22, 2007


Seminario de Sensei Tristao, eduardo posando en el kamiza Iwama














Finales de la exibicion nacional de aikido












Luego de la practica, Pedro, Mario, Rodrigo y Jose


















Seminario y actividades culturales La Serena-Coquimbo 2007, participacion de los dos clubes de La Serena.

Sunday, January 07, 2007